Causalidad
Con casi cinco siglos de antigüedad,
Dalton-Ferry se presentó en nombre de su extinto abuelo, Richard P. Dalton. Reclamaba para su familia la paternidad sobre aquel descubrimiento que reveló el significado físico de las tres leyes de Kepler; que resolvió el problema del origen de las mareas; y que vino a explicar por qué, como había observado anteriormente Galileo, el movimiento de un objeto en caída libre es independiente de su peso.
En otro ámbito, la petición hubiese sido rápidamente denegada. Sin embargo, el asunto provocó intensas discusiones en el seno de la sociedad. Si finalmente se rechazó el planteo, fue más por consideración a la persona del “verdadero descubridor”, distinguido miembro recientemente fallecido, que por razones científicas.
Richard P. Dalton había nacido en 1640 en un pueblo llamado Grantham, Condado de Lincolnshire. Dalton-Ferry lo presenta como un iluminado pero sus descripciones bien permiten imaginarlo como un bueno para nada. De niño, su principal ocupación parece haber sido gastar chanzas a sus compañeros de
Durante el verano de 1667, Richard se ensañó con un antiguo compañero, retornado circunstancialmente a Grantham por la peste que el año anterior se había desatado en Cambridge. Dalton-Ferry describe con detalles la escena. El abuelo Richard ingresaba a un huerto y subía a cierto árbol. Esperaba. Llegado el momento, dejaba caer una manzana sobre la cabeza del abstraído Isaac Newton.


No hay caso: por más que leo y releo me parece que la idea del cuento y su final -que está buenísima- contiene un potencial que no llegó a ser del todo explotado en el desenlace. Le faltará algo? Será acaso cuestión de puntuación; o de mayores secuencias, o...? No sé.
ResponderEliminarMe trae a la memoria Schubert y su Octava Sinfonía....(je). Ave